Los problemas económicos que enfrentan los distintos países latinoamericanos son, en términos generales, los mismos. No se trata de negar las particularidades que identifican a una determinada sociedad, ni de soslayar las especificidades que caracterizan el actuar de los distintos grupos humanos, en tanto que la forma de entender y reaccionar frente a las tensiones del presente viene determinada por la acumulación de las tensiones pasadas y de cómo éstas fueron internalizadas por la sociedad; sin embargo, a pesar de ello, la esencia de los fenómenos económicos presenta ciertas regularidades que no reconocen fronteras. No aceptar este axioma sería negarnos la posibilidad de entender los fenómenos económicos desde una óptica científica.
Por otra parte, los problemas económicos responden, en general, a las mismas causas. Las crisis económicas y la pobreza, que se ha agudizado en muchos de nuestros países, no son una suerte de fatalidad histórica, sino el resultado de un mal manejo de la política económica.
En ese marco, las experiencias de todos nuestros países, asi como las investigaciones realizadas más allá de nuestras fronteras, deben servirnos para no cometer errores de manera sistemática y, más bien, utilizar las experiencias exitosas. Éste es el objetivo de nuestra revista y nuestros esfuerzos van en ese sentido.

Publicado: 2005-04-01